Al noroeste de la isla de Lanzarote se encuentra la pequeña isla de La
Graciosa. En sus apenas 30 kilómetros cuadrados tiene una costa llena de
calas y playas salvajes de entre las que destaca la playa La Francesa. Con
una fina arena blanca que contrasta con el azul turquesa del mar, tiene
forma de herradura orientada hacia el sur, por lo que el mar casi siempre
está en calma. Y al encontrarse en el sur de La Graciosa, ofrece unas
sobrecogedoras vistas del estrecho de mar y la gigantesca muralla de piedra
natural que es el acantilado de Famara dominando la costa noroeste de
Lanzarote.